Introducción

Sonaron seis campanadas aquel 6 de junio. Eran las 6 de las tarde.. lo recuerdo muy bien. Estaba sola, tumbada en medio de un lugar que desconocía completamente. Recuerdo haber olido a sangre, recuerdo, haberme reído oliendo la sangre. Recuerdo.. estar cubierta de sangre. Hay empieza mi historia, mi nombre es Valery, una de las hijas de Satanás. ¿La más odiada? Tal vez, pues mi propio padre me desterró, por no tener autocontról. ¿Qué pasa? ¿Me he rendido? ¿He dado por hecho mi destierro y me he aguantado? No.. jéh. Claro que no. "Revenge", será mi segundo nombre. He aprendido muchas cosas de mi padre, unas de ellas, matar hasta sentirme satisfecha y con sumo placer. Torturar hasta sentir el éxtasis. ¿Sadismo? Sí, puede ser como mejor se me clasifique. Aquel día, Seis, de Junio, del... Ja-ja-ja, ¿Adivináis el año? Os daré una pista, acaba en 6. ¡Sí! 666. ¡El numero de la bestia! Yo soy esa incógnita entre la mentira y la verdad. Recuerdo también a mi hermana, mimada y encariñada por mi padre. Recuerdo como me clavaron mis propias agujas en el cuerpo, no sentía dolor alguno puesto que ya estaba acostumbrada a aquel suplicio. Recuerdo como mataba y mataba sin control y sin piedad llenándome las manos de sangre, reía, me divertía observar como mi victima sufría y sufría, gritaba agonizante y se desangraba por todas las partes de su cuerpo. Me sentía bien... al fin y al cavo para eso soy hija de Satán.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Capitulo 5~ Desgarrar Y Matar

Pasaban los días y yo aun estaba en aquel lugar oscuro e inundado por el olor a humedad. Tenia hambre... y sed... sentía como la sangre circulaba por mis venas con tanta rapidez que notaba el pulso en mi muñeca. Los ojos me pesaban y el cansancio cada vez iba aumentando.

Hacia tres días que no veía la luz del día y lo único que deseaba en ese momento era comer... ¿Qué podría hacer? aquellos hombres aun me buscaban y si salía... quien sabe que me ocurriría... Tal vez la mejor forma era salir, volver a palacio y entregarme a mi padre... no tenia esperanza alguna... hasta que unas voces bajo mis pies se oyeron como campanas resonar en un pequeño pueblo.

- ¿Has oído esos rumores..? La princesa Revenge a desaparecido- susurró una voz deductivamente femenina.

- Dios... eso es horrible... quien sabe lo que podría hacer una bestia así suelta por este lugar- contestó la voz de un hombre.

Bestia... ¿así me denominaban aquellos seres? El odio y la rabia se apoderaron rápidamente de mi cuerpo y extendiendo mis alas destruí aquel ``suelo´´ que me separaban de aquellos habitantes... mis próximas victimas.

Tras caer al suelo alcé la cabeza sin ningún temor y observe primero a la mujer y finalmente al hombre. Arqueé un ceja y sonreí enseñando mis largos colmillos. Con un rápido movimiento clavé mis largas y afiladas uñas en el cuello de la mujer desgarrándolo por completo, dejando a la mujer inmóvil y sin vida, su corazón no latía.

- Bestia... puede ser, ¿y tu? ¿acaso tu no lo eres?- sonreí mientras me dirigía hacia el hombre- ¿acaso tu no destrozas vidas? matas animales y mundanos con tan solo cortar un hilo, ¿y me llamas a mí bestia?- solté una carcajada arrogante.

No quería perder el tiempo, asique con un leve placaje derribé al hombre y con la ayuda de mis colmillos le destrocé la mandíbula. El hombre gritaba y gritaba sin cesar, la sangre manaba por su ``boca´´ dejando un gran charco de sangre rojiza en el suelo.

Esperé hasta que el corazón de este dejara de latir y me acerque a la mujer bebiendo con ansia aquella deliciosa y dulce sangre. Finalmente me dirigí al hombre, sus ojos estaban en blanco y de su boca aun goteaba sangre, sin ningún impedimento bebí y bebí sin cesar hasta saciar mi hambre y sed. Mis labios estaban manchados de sangre pero no me importaba, al fin y al cabo para eso estaba adiestrada... para desgarrar y matar...

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